Policías del Batallón amenazan con inmolarse y otras medidas extremas

martes, 11 de marzo de 2008





Policías del batallón inician huelga en Santa Cruz

Policías del Batallón amenazan con inmolarse y otras medidas extremas
Aún no encuentran la manera de resolver este conflicto que se prolonga por más de dos semanas y las soluciones avanzan a paso lento. Entre tanto más mujeres, niños y policías fuertemente armados se suman a la medida y radicalizan sus decisiones.

Mythyl S. Antezana Terceros
mantezana@opinion.com.bo


La posibilidad de que el policía Ricardo Delgadillo Jiménez se quite la vida con su arma de reglamento, provocó conmoción en la ciudadanía que desde el medio día de ayer empezó a hacer llegar sus aportes al Batallón de Seguridad Física donde cerca de un centenar de policías están amotinados y en huelga de hambre junto a sus esposas e hijos desde hace más de dos semanas.

Por la noche ante la falta de una respuesta de las autoridades de Gobierno -a quienes convocaron al diálogo en Cochabamba- informaron que uno de sus camaradas se autoeliminará hoy martes demandando un salario justo y su inclusión en la categoría “C”, nivel 15.

“Alzamos las manos, él está consciente de la verdad y la explotación que ha vivido por más de 15 años que ha sufrido arrestos y fue mandado a las provincias. Ha visto lo que pasa en el pueblo y se da cuenta de la corrupción que hay en el Alto Mando Policial”, explicó el representante de los policías, Jhonny Romero.

Dijo también que los policías están dispuestos a morir defendiendo la verdad, dignidad y el honor, pero aclaró que no son terroristas sino que quieren una vida digna para ellos y sus familias toda vez que con 800 bolivianos no se puede seguir viviendo.

Los efectivos policiales anunciaron que en cualquier momento tomarán el Comando Departamental de la Policía pero no anunciaron cuándo se ejecutará esta decisión. Por otro lado también está previsto entre sus medidas de presión que las esposas se crucifiquen, los policías se tapíen y entierren en ataúdes simbólicamente.

El testamento

El policía que anunció autoeliminarse, tras leer su testamento se desvaneció y tuvo que ser trasladado a un centro médico debido a que según el informe de los profesionales que lo asistieron en primera instancia, sufrió un shock debido a la situación crítica que atraviesa.

Delgadillo Jiménez permaneció en huelga de hambre desde el inicio de las medidas de presión con la toma de su cuartel y tras despedirse de su esposa y seis hijos decidió autoeliminarse.

“Escribo esta carta con lágrimas en los ojos, responsabilizo al Gobierno y al Alto Mando de mi vida pues no movieron un dedo para resolver nuestras justas peticiones. Cuando pedimos salarios justos el Gobierno nos acusa de ser de la derecha, este chantaje nos quiere dividir y desviar la atención de nuestro pliego petitorio”, dice su testamento.

Asimismo exhortó a sus camaradas que hoy están luchando a no bajar nunca la cabeza porque la lucha es por salarios justos para toda la Policía Nacional.

“También en estas últimas líneas quiero dirigirme a mi viejita, a mi esposa que durante muchos años hemos compartido felicidad aunque siempre en medio de la pobreza, quiero que nunca les ocultes a mis hijos las causas de mi muerte, perdóname por no continuar contigo en el camino de la vida, te quiero y a mis seis hijitos, sean grandes y estudien, cuiden a su mamita. A ti Joselín mi hijita más chiquitita y querida perdonáme mamita por ser pobre y no poder verte crecer”, refiere en otra parte de este documento.

Impotencia

Este uniformado tiene 15 años de servicio en la institución policial y su sueldo oscila entre los 800 y mil bolivianos convirtiéndose cada día en una batalla para cubrir la alimentación, llegando al punto de que en muchas oportunidades no tienen nada que comer.

“Con esta acción de dispararme reafirmo mi fidelidad a la Policía y a la dignidad de mi familia y nuestros derechos. Antes de dispararme quiero convocar a mis demás camaradas a sumarse a esta lucha por nuestros derechos y por un salario justo”, finaliza la misiva.

Entre tanto su esposa que lo acompañó todo el tiempo, impotente y con lágrimas en los ojos suplicó por una solución a las autoridades de Gobierno y ratificó los malos tratos que sufren por parte de los superiores que cuestionan el número de hijos que tienen.

Ayuda

Tras escuchar este testamento y las denuncias de policías y sus esposas, mucha gente se solidarizó con quienes asumen esta extrema medida y les llevaron agua, coca y dulces para que continúen.

De la misma forma se pronunciaron las juntas vecinales, comerciantes, Organizaciones Territoriales de Base (OTBs) y algunos ciudadanos que hicieron llegar un pequeño pero significativo aporte.

“Fuerza compañeros”, “su lucha es justa”, “no desmayen”, fueron algunos alicientes de quienes llegaron hasta el cuartel ubicado frente a la plazuela de San Antonio.

Incluso los postulantes a las becas PAE intentaron sumarse a la medida de presión en estos ambientes, pero fueron rechazados toda vez que explicaron los policías esta medida es institucional y debe ser resuelta por el Ministro de Gobierno.