Bolívar ganó la Copa Aerosur

jueves, 5 de febrero de 2009




FESTEJO CELESTE



Bolívar ganó la Copa Aerosur

El partido tuvo tres expulsados en un estadio repleto de público que festejó al final con un show de juegos artificiales.
Bolívar se coronó por primera vez como campeón de la Copa Aerosur, tras ganarle dramáticamente a Wilstermann en la noche de este miércoles, por 2 a 1. El partido tuvo un marco humano casi nunca antes visto, con un estadio Hernando Siles repleto de gente y de entusiasmo porque por primera vez el torneo aterrizaba con una definición en ese escenario.
Mejor arranque del equipo cochabambino que marcó el 1 a 0 a los 11 minutos, tras un muy buen gol del paraguayo Esteche, que hizo estéril el planeo del portero Carlos Arias. Para colmo de males de Bolívar, que no encontraba una línea como la que predica su técnico Gustavo Quinteros, se quedó con un hombre menos tras la expulsión del delantero paraguayo Aquilino Villalba sobre los 23 minutos.
Lo paradójico del caso, es que el dueño de casa mejoró sustancialmente en su fútbol y luego de asfixiar a su rival con ataques sostenido logró el empate tras un tiro de esquina marcado en propia meta por el Cucharón Olivares, que estaba al lado del delantero Jair Reinoso, a quien le adjudicaron en principio el gol.
No se pintaba bien la cosa para los cochabambinos, porque el portero Hugo Suárez se hizo expulsar por apretar al Ronald Gutiérrez, quien en una salida neutra, no jugó al fair play y encaró hacia la portería y estuvo a punto de marcarse el gol para Bolívar. La reacción del arquero, igualó la cantidad de hombres para cada lado y Bolívar no solo que justificó su empate sino que pudo haber salido airoso.
N el segundo tiempo, Wilstermann apostaba al empate, pero además de eso, perdió en los últimos tramos, cuando Bolívar no encontraba el rumbo, a Olivares, que protestó groseramente el juez potosino Ríos. Qué mejor regalo para Bolivar, que encontró un claro en ese lugar y fue Abdón Reyes, quien ingresó en el último cuarto de hora, quien definió en el minuto 97, cuando no hay plazos para reaccionar sino para ver el festejo del ganador.
El pitazo final desencadenó el gran festejo celeste, de un estadio que fue testigo de un hermosos show de juegos artificiales, mientras el campeón daba la vuelta olímpica.